La otra cara de la crisis económica





Desde el comienzo de la crisis económica en España, la mayor parte de las noticias siempre han sido negativas, sobre todo aquellas que ponen las estadísticas como protagonistas de los titulares en todos los medios de comunicación. 

Si bien es cierto que la crisis afecta a la mayoría de la sociedad, no menos cierto es que para muchos las estadísticas no dejan de ser más que números o porcentajes que revelan una parte de la realidad. 

Así por ejemplo, se habla de los casi cuatrocientos mil españoles que han dejado España buscando una oportunidad de trabajo en otros países, de las consecuencias negativas que pueden avizorarse en el comercio bilateral entre España y Portugal que hasta hace pocos año mantenían relaciones óptimas que se ven dañadas hoy por las contingencias que ambos países se encuentran atravesando. 

Sin embargo, como en toda crisis es bueno hacer una retrospectiva y releer un poco la historia, muchas de las grandes potencias actuales han vivido décadas de crisis y sus habitantes han tenido que aprender a sobrellevar esa pesada carga, superando todos los obstáculos y viendo siempre un horizonte donde dirigirse. 

España como otros países europeos en crisis tiene también cosas positivas de las cuales pueden hacerse comentarios y reflexiones, teniendo siempre como objetivo prioritario volver al crecimiento y el bienestar, agudizando los sentidos y aprovechando una infinidad de herramientas que la tecnología brinda permitiendo  por ejemplo comenzar nuevos emprendimientos. 


Este mundo globalizado en el que hoy nos toca vivir nos brinda oportunidades que nuestros padres y abuelos no tuvieron en otras “crisis”, sobre todo el acceso a la información, la amistad a través de las redes sociales, los contactos que es posible realizar y oportunidades de negocios que en otra época eran impensables, como el comercio electrónico, trabajar desde casa y ofrecer servicios sin movernos de nuestro hogar, creando así nuestra propia empresa. 

España también conserva hoy varios sectores fuertes dentro de su desgastada economía, como el mercado turístico y también el nuevo sector de energía solar que, según los expertos, es un nicho de mercado en pleno crecimiento. 

Asimismo y gracias al crecimiento de las exportaciones y la baja de las importaciones ha colaborado en la reducción del déficit de la balanza comercial, en tanto que las pequeñas y medianas empresas siguen siendo una buena oportunidad para enfrentar los momentos difíciles ya que su infraestructura de menor porte permite hacer ciertos recortes en el presupuesto y seguir adelante. 

Lo mismo ocurre con entidades bancarias pequeñas como el Banco Etcheverría, la Banca Pueyo, la Caixa Pollença y la Caixa Ontinyent, todas ellas no solo han crecido durante la crisis sino que han repetido sus beneficios durante 2012, gracias a una política de expansión controlada y planificada. 

Mirar el otro lado de la crisis económica, por la que atraviesan varios países de Europa, incluyendo España, puede ser el primer paso para superar de forma individual ese fantasma que a muchos paraliza y no les permite buscar alternativas viables para seguir el camino y ver el horizonte nuevamente.

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