El oro un buen refugio para los inversores





Tanto cuando existe una fuerte presión inflacionaria como cuando las expectativas de un crecimiento económico son muy débiles, el oro representa un buen refugio para los inversores que lo ven como un camino viable para conservar su patrimonio.

Este comportamiento se ha transformado en una constante en épocas de incertidumbre financiera ya que por lo menos en teoría el refugiarse en el oro debería generar no solo la posibilidad de mantener el patrimonio sino también generar ganancias a sus poseedores en un entorno financiero incierto.

Así, cuando las expectativas de crecimiento económico son débiles o el sistema monetario presenta una fuerte inestabilidad los inversores acuden al oro como un refugio financiero con varias ventajas siendo una de las más importantes la liquidez que permite convertirlo de forma inmediata en moneda.

La mayoría de los especialistas sostienen que en tiempo de crisis el “oro sigue brillando” por tener un potencial propio que además de ser enorme crece en valor a la misma velocidad que la crisis se extiende.

De allí que en tiempos de economías inciertas el precio de este metal precioso se incrementa con fuerza, algo que ya ha sucedido en 2011 cuando el precio que alcanzó el oro al contado llegó a un máximo que fue histórico en medio de la recordada crisis de deuda europea y con un crecimiento menor de la economía estadounidense. Un contexto que llevó también a los bancos centrales de todo el mundo a elevar sus propias tenencias en oro.

Teniendo en cuenta el actual panorama económico a nivel mundial los inversores optan cada vez más por buscar alternativas y asesoramiento en empresas de servicios financieros como Lombard Odier y decidir así dónde invertir su dinero con el fin de protegerlo de un contexto macro-económico global que se percibe cada vez más peligroso.


En algunos países, tanto latinoamericanos como europeos, se ha visto el fenómeno que en épocas de gran inflación los inversores optaban por la estrategia del consumo de bienes como un destino para sus ahorros, pero pasada esa primera etapa el objetivo se centraba en encontrar un destino para sus excedentes monetarios que les permitieran también, obtener una rentabilidad que justificara el riesgo adoptado y allí la elección era precisamente refugiarse en el oro que ofrece un buen retorno con un riesgo bajo.

Sin lugar a dudas el oro sigue siendo por excelencia el mejor refugio cuando se presentan coyunturas inciertas ya que tanto se comportará bien si el sistema colapsa como si se recupera, de allí que la mayoría de los especialistas recomiendan comprar oro y guardarlo ya que cuando la situación crítica se encuentre en su punto más álgido el oro desempeñará, como ya lo ha hecho históricamente, un papel importante que asegurará el patrimonio del inversor.

Contar con un asesoramiento adecuado, completo y eficaz para realizar una inversión acertada es fundamental y de allí la importancia de optar por organizaciones con amplia trayectoria en el mercado financiero como Lombard Odier que ofrece una variada gama de servicios relacionados con la gestión de patrimonios y productos financieros especializados, desde fondos tradicionales y planes de pensiones hasta asesoramiento global, legal y fiscal, con una extensa experiencia que, desde su creación en 1796, cuenta ya con siete generaciones de banqueros privados en un grupo que aún hoy sigue operando como empresa familiar.

El oro sigue siendo un buen refugio y la alternativa perfecta tanto para los grandes como pequeños inversores, siendo además el que mejor se ha comportado desde los inicios de la crisis parámetros a tener en cuenta para futuras decisiones.

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